viernes, 31 de octubre de 2014

Pulpo a la plancha con hummus y harissa



Hoy vamos con una receta con el pulpo como base, inspirada en un plato de Gastronomía y Cia con la diferencia de que para hacer el hummus nos hemos decantado por la versión de Joan Roca. Además la hemos simplificado utilizando harissa en polvo mezclada con un poco de aceite. Fundamental que el pulpo sea de calidad y esté cocido en su punto para que al pasarlo por la plancha no quede ni muy duro ni excesivamente blando. En cuanto a las cantidades de tahina, comino y limón, las dejamos al gusto de cada uno, pero es importante que el hummus sepa a hummus, y no a crema de garbanzos sin más, como pasa en muchos de los pe ponen por ahí.

Ingredientes 4 personas: 1 pulpo cocido, 200 gr de garbanzos cocidos, 1 diente de ajo, 1 cucharada de tahina, comino, limón, aceite de oliva, sal pimienta. Harissa y aceite de oliva. 

Trituramos los garbanzos con el ajo, la tahina, un poco de comino, un chorrito de zumo de limón, sal y pimienta. Mientras añadimos el aceite de oliva y para terminar pasamos el conjunto por un colador para que quede bien fino.

Mezclamos una cucharada de harissa con el aceite necesario para que quede una salsa espesa.

Marcamos el pulpo en una plancha caliente y servimos con el hummus, la harissa y un poco de pimentón.

jueves, 30 de octubre de 2014

Píldoras de placer: Vinoteca Vinarte



Situado en el mismo centro de El Puerto de Santa María, enseguida se ve que es un espacio diferente. Un local moderno, bien decorado con una barra y muchos vinos. Porque esto va de eso, de beber vino. En la Vinoteca Vinarte encontramos muy interesantes referencias de la zona, de toda España y de fuera de nuestras fronteras. Etiquetas con mucho terruño detrás que se pueden comprar para llevar, pero también tomar por copas acompañadas de unas cuantas recetas sencillas, ricas y basadas en el producto. Porque aquí la máxima es la calidad. Los elaboradores que cuidan la materia prima para dar lo mejor de sí mismos. Y eso nos gusta mucho.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Aromas de Tailandia. La autenticidad de Huen Phen y un poco de turismo



Reposados los lujos gastronómicos de Le Grand Lanna nos disponemos a afrontar una nueva jornada de bellos paisajes, imponentes construcciones y callejeros bocados. Para empezar el día una reconfortante sopa de arroz con algo así como una crema de setas, un poco de fruta y un té antes de subir al monte Doi Suthep, visitar su espectacular templo y acercarnos al curioso poblado de la tribu hmong en la cercana montaña Doi Pui. Selvático panorama que crece en el horizonte llenándonos de paz antes del retorno a la ciudad.


De vuelta a Chiang Mai el apetito despierta y nos acercamos a probar suerte en uno de los imprescindibles según nuestra agenda: Huen Phen. Famoso por su buena comida tradicional y por los llenos diarios, aprovechamos un horario atípico para comer y hacernos con una mesa en su austero local. La absoluta sencillez de una casa de comidas y una larguísima carta de la que destacan sus estupendas salchichas de Chiang Mai. Deliciosos también dos clásicos platos norteños: Khao Soi, una sabrosa sopa de fideos, curry, verduras y carne; y Laab Moo, una adictiva ensalada de cerdo muy picante.


Tiempo para pasar la velada en el famoso mercado nocturno plagado de puestos en los que practicar el regateo. Ropa, accesorios, muchas supuestas marcas y una zona de comida callejera con un aire de turisteo que no invita a quedarse. Un poco más apartada una pequeña pizzería con cosas sencillas y ricas, y algunas de las buenas cervezas locales sirven para dar por concluido el día. Llega el descanso mientras soñamos con lo que vendrá. Mercados, masajes y nuevos restaurantes por paladear.

martes, 28 de octubre de 2014

Píldoras de placer: los vinos de Tradición



La semana pasada tuvimos el privilegio de disfrutar de una cata muy especial en la Asociación Madrileña de Sumilleres. Bodegas Tradición organizó un repaso por sus vinos en el que probamos su fantástico fino de la saca de marzo, los excelentes y muy viejos Palo Cortado y Oloroso y dos de sus grandes brandys. Pero lo más interesante fue un recorrido por el amontillado pasando por diferentes criaderas hasta llegar a la solera cuyo contenido de más de 40 años al fin es embotellado. Sorprendente probar esas maravillas intermedias que nunca saldrán a la venta y que sin embargo son auténticos vinazos. Un lujo que agradecemos de corazón.

lunes, 27 de octubre de 2014

Diverxo (Aplausos)




Un cosquilleo recorre tu cuerpo. Sensaciones vividas. Emociones indescriptibles. Sabores que vienen al recuerdo de un paladar que se relame de recuerdos. A unos ojos que ríen los momentos pasados. A unas palmas que se lanzan a sonar con la espontaneidad de una infancia recuperada durante algunas horas. Diverxo. Diverxo. Diverxo. Faltan palabras. Sobran sensaciones que no dejarás escapar. Un único deseo. Revivir el momento una y otra vez.



En continuo crecimiento la experiencia mejora sin control y sin límites a la vista. Una cocina que evoluciona, se supera y alcanza la cuadratura del círculo. El cercano servicio de siempre cada vez más feliz. Un nuevo espacio todo luz y sueños. Sorpresa tras sorpresa para que cada uno de los segundos que componen cuatro horas sea el más inolvidable. Momentos que no acabarán, llenando la sonrisa de locuras imposibles.


Aperitivos de maíz en mil formas. Crujiente, frío, suavidad. Palomitas. Maices, litchis y el ají amarillo que los arropan en un todo. Medidos contrapuntos en Vegetales y hongos negroazulados. Gustosos contrastes con las cocochas y el rábano de de Untuosidades máximas. Picante vegetal.


Croquetas reinventadas en Kimchi- bechamel frita-oveja-ripollesa. E intensa conjunción culminada en terrenales pochas con Jugos melosos de tamarindo asado y pimienta sanso. Cefalópodo de roca y hierba thai.  El amor y el pato reenamora el corazón con texturas y rivalidad de matices. Como conclusión una brocheta que alegra a la sinhueso.


Venido del cielo parece el Carabinero con dos cocciones simultáneas, su alma en el centro tras un primero bocado de Huevos fritos y salmón ahumado meloso. Me pone otro, ¿por favor? Melosa concentración sápida entre oriente y occidente en el Infant Ibérico al vapor. Pata negrauntoso y pegajoso. Repetimos y rebañamos.


Antagónicas grasas unidas en un todo con Yuxtaposición de cremosidades animales. Foie gras y erizos, que dan paso a la infancia más indefensa de la Cucharada helada de pizza margarita. Armónico clasicismo de vanguardia con Araña Gallega de mar y tomate picante. Tradición francesa con mantequilla de cabra. Bienmesabe y finas hierbas.


Absoluta perfección de verde casquería en Green World: emparedados de cordero  crujimeloso. Apio wasabi , lima y manzana verde. Aceite de oliva y haba tonka. Explosiva potencia con la Chuleta marina a la pimienta de Jamaica. Jugo de huesos tostados y yodados. Patatas fritas de Hong Kong y cremoso. Agripicante. Nos seguimos chupando los dedos.


El milagro se hace Nigiri de socarrat con hígado de salmonete, papaya y anguila. Estructurada elegancia. Con Bienvenidos al París de los 70. Damasiados complementos para ser nombrados llega el MOMENTO. Nos convertimos en fugaces protagonistas de antiguos placeres mientras el plato se llena de viajados colores con el origen de la cocina como hilo conductor.


Retenemos dichosas lágrimas para recibir la dulce liviandad frutal del Melocotón blanco, blanco, blanco y haba Tonka. Flores, hierbas y essencias. Suave belleza de conocidos sabores con Petit Suisse y terciopelo blanco. Jazmín y agridulces picantes. Antes de dormir, dulces sueños de cacao, galletas y algodón de azúcar.



Mención especial para las copas que se van llenando de buena armonía durante toda la velada con el Colet Navazos 2009, la garnacha Étnic 2011, Manzanilla en rama Barbadillo, La Bota de Palo cortado 34, un estupendo calvados y un tinto de Borgoña. Así acaba por hoy la función. Con un QUEREMOS MÁS y el merecido GRACIAS, seguido de muchos y sonoros aplausos.

viernes, 24 de octubre de 2014

Marmitako thai de bonito y curry rojo




Hoy vamos a hacer una receta tan tradicional como el marmitako de bonito con un punto de fusión tailandesa. Se trata simplemente de añadir algunos elementos de esta cocina al caldo de bonito que haremos previamente, para rematarlo con un poco de pasta de curry en el guiso final. Puede añadirse más o menos curry o incluso alguna guindilla extra, dependiendo del grado de picante que queramos. Y también podemos matizarlo añadiendo al final un poco de salsa de pescado, azúcar y lima. Lo fundamental es un buen fondo de pescado y hacer muy poco el bonito, que terminará de cocerse en el plato. 

Ingredientes: 500 gr. de bonito limpio en tacos grandes, 6 patatas, 1 cebolla, 1 pimiento rojo asado, 1 pimiento verde, 2 dientes de ajo, 1 taza de salsa de tomate, 1 cucharada carne de pimiento choricero, 1 cucharada de pasta de curry rojo y caldo de bonito. Caldo de bonito: 1 cabeza, pieles y espinas de bonito, 1 cebolla, 1 puerro, 1 zanahoria, 2 hojas de lima keffir y 1 lemongrass.

Para hacer el caldo cubrimos todos los ingredientes con agua y dejamos cocer a fuego lento durante media hora. Colamos y reservamos.

Picamos los pimientos, la cebolla y el ajo y los pochamos sin que lleguen a coger color, añadimos la pasta de curry, la salsa de tomate y el pimiento choricero, rehogamos unos minutos e incorporamos las patatas cascadas en trozos. Cubrimos con el caldo y dejamos hervir hasta que las patatas estén tiernas. Por otra parte calentamos un poco de aceite en una sartén y doramos el bonito dejándolo bastante crudo. Servimos el pescado, lo cubrimos con el guiso y lo decoramos con un poco de cilantro.

jueves, 23 de octubre de 2014

Píldoras de placer: Izakaya Han



Pasando un día por la puerta nos llamó la atención sus aires de taberna oriental, sencilla, pero muy cuidada. Hasta ahora sólo ha habido oportunidad para una ligera aproximación, pero la cosa promete. Cocina coreana y japonesa, juntas pero no revueltas, en el centro de Madrid, en Izakaya Han. Un trato exquisito, precios ajustadísimos… y muy buenas sensaciones en boca. Estupendo kimchi, muy buenos cortes de pescado y unos nigiris en su punto. Volveremos a por más y si se cumplen los pronósticos, seguro que lo contaremos.