viernes, 31 de julio de 2015

Ensalada de pulpo y quinoa



Teníamos en mente la rica ensalada de pulpo con la que nos agasajaron @AlbertoPMarin y Marta hace unos días. Uno de esos platos perfectos para el verano que se hacen en un momento y se resultan frescos y ligeros. Así que nos hicimos con unas patas de buen pulpo. Luego, mirando el libro de recetas de Gastón Acurio vimos otra apetecible ensalada, esta vez de quinoa. Y así surgió este plato, al que damos nuestro toque personal con un aliño que lleva lima, soja y kimuchi. Pero por supuesto es totalmente adaptable al gusto de cada uno y a los ingredientes que tengamos a mano. 

Ingredientes 4 personas: 250 gr. de quinoa, 2 patas grandes de pulpo cocido, 1 tomate, 1 aguacate, ½ calabacín, 6 rabanitos, 1 cebolleta roja, canónigos y cilantro. Aliño: 1 ají rocoto, 1 ají amarillo, 6 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de vinagre de jerez, el zumo de 1 lima, 2 cucharadas de salsa de soja, 2 cucharadas de salsa kimuchi.

Cocemos la quinoa y una vez fría la mezclamos con el tomate, el calabacín, el aguacate, la cebolleta y los rabanitos, todo picado en trozos pequeños y el pulpo en rodajas. 

Despepitamos los ajís, los picamos finamente y juntamos con el resto de ingredientes del aliño. Salseamos la quinoa, con las verduras y el pulpo y mezclamos bien. Añadimos los canónigos y rematamos con unas hojas de cilantro.

miércoles, 29 de julio de 2015

Píldoras de placer: la Taberna Palo Cortado



Acaba de abrir y ya se ha convertido en un referente para los amantes del vino. Está situada en el centro de Madrid, en un bonito local restaurado para mantener toda su autenticidad y calidez. Sentimientos que se extienden a la pasión que ponen sus promotores por dar a conocer las joyas vinícolas de Jerez. Para lograrlo cuentan con un sencillo picoteo y una espectacular oferta de botellas que además en todos los casos se pueden tomar por copas. Una oportunidad única de probar maravillas que de otra forma resultaría casi imposible en el que promete convertirse en un lugar de culto.

lunes, 27 de julio de 2015

Royal Cantonés. Chino puro y duro




Seguimos con la buena costumbre de reunirnos con un grupo de amigos para visitar restaurantes chinos con auténtica comida china. Esta vez el festín se celebra en uno de los más conocidos y reconocidos de Madrid: Royal Cantonés. Sencillez de arriba abajo que promete una experiencia tan divertida como sabrosa. Amabilidad, austeridad y en los platos potentes sabores que huyen de refinamientos mostrando el recetario de un día a día sin miramientos.


El adusto local está situado en el barrio de Usera y cuenta con una pequeña cocina llena de actividad y un salón en el que los comensales chinos compiten en número con los españoles. La carta, larguísima, hace difícil la elección, pero con la ayuda de la simpática propietaria la tarea se hace más sencilla. Todo tipo de delicias entre las que no faltan casquería, patas de bichos varios y todo tipo de exóticos ingredientes.


Comenzamos con una ensalada de medusa de buena textura y sabroso aliño. Muy ricos los hojaldres rellenos de lomo de cerdo y más flojo un pato asado poco jugoso. Un vicio las lochas de cerdo asado y pura suculencia la de unos tendones muy melosos. Deliciosa y más asequible para todos los gustos la cazuela de berenjena con carne picada. 


Sedosa delicadeza la de los canelones al vapor de gambas y potencia sin concesiones en el cangrejo con ajo y jengibre.Toda una sorpresa el tofu con huevo milenario que nunca habíamos probado. Complejos aromas que nos encantan. Fantástico rodaballo al vapor. Pura gelatina en su punto del que no quedan ni las raspas. 


Sencillez necesaria en un arroz frito tres delicias como debe ser y en la verdura salteada. Reconfortante cierre con dos sopas, la de pollo y una agripicante que nos enamora. Para terminar unas tartaletas de huevo parientes lejanas de los portugueses pasteles de Belém. Para beber mucho y buen descorche cortesía de un gran gourmet y en la compañía unos glotones con los que da gusto compartir.

viernes, 24 de julio de 2015

Bollitos chinos



Hoy vamos a hacer unos panecillos chinos llamados baozis. Son muy fáciles de elaborar, llevan menos tiempo de preparación que otros tipos de pan y además resultan deliciosamente esponjosos. Lo único que necesitamos es una vaporera. Es muy habitual rellenarlos antes de cocerlos de carne picada y condimentada, pero nosotros los hemos hecho sin nada en su interior, para que sirvan como pan normal o para utilizar a modo de bocadillo. Están buenísimos con cualquier ingrediente o simplemente para mojar en una buena salsa. 

Ingredientes: 400 gr. de harina de repostería, 200 ml. de agua, 20 gr. de azúcar, 5 gr. de sal y 10 gr. de lavadura de panadería fresca. 

Mezclamos todos los ingredientes y amasamos durante 15 minutos. Dejamos reposar durante 45 minutos. Dividimos la masa en bolas del tamaño de una pelota de golf, ponemos sobre papel sulfurizado y dejamos reposar otros 45 minutos. Ponemos los panecillos en una vaporera y cocemos al vapor durante 10 minutos. Dejamos reposar un par de minutos sin abrir la tapa y servimos.

miércoles, 22 de julio de 2015

Píldoras de placer: el mollete con tomate de Condumios



Nos apasionan los molletes, pero los de verdad, tiernos y con sabor a pan. Esos que raramente se encuentran fuera de unos pocos lugares del sur de España. En Madrid se pusieron de moda hace algún tiempo y los encontramos en muchos bares y cafeterías, pero la mayoría son para olvidar. Ahora hemos descubierto los de Condumios, una taberna situada muy cerca del Parque de El Retiro. Esponjosos y aromáticos, tostados en su punto, calentitos y acompañados de buen tomate rallado y el magnífico aceite de Castillo de Canena. Para ir cada día a desayunar.

lunes, 20 de julio de 2015

Viridiana. Al límite de los sentidos




Era sin duda uno de nuestros lugares soñados desde hace años. Y a pesar de tenerlo tan a mano nunca acabábamos de decidirnos a visitarlo. ¿Por qué? Pues para ser sinceros hay que decir que nos atemorizaba terminar enfermos de tanto comer. Y es que la fama que le precede hablaba de tal opulencia que asustaba. Pero llegó un día especial y con la sorpresa de un regalo en forma de sombreros, fusión y sabor. Así que tras el tiempo perdido sólo podemos decir una cosa: volver, volver y volver.


El pequeño local, situado en la calle Juan de Mena a pocos metros de El Retiro, tiene magia. La calidez de una casa en la que parece que has estado toda la vida. Mientras, el servicio un tanto despistado, carencia que suple la arrolladora personalidad y el estupendo trato del gran Abraham García. La carta, llena de arte y literatura, propone unos cuantos platos que se ven eclipsados cuando Abraham comienza a catar las sugerencias del día. Una locura que suena a gloria y que hace de la decisión una odisea. 


Finalmente y ayudados de un delicioso Bellini elegimos tan sólo tres platos. Lo que en la mayoría de los sitios sería de suma escasez, aquí es puro exceso. Comenzamos con unos ricos panecillos de queso que no podemos evitar devorar. Y seguimos con el de especias al que alegran unas picantes guindillas. Como aperitivos, cortesía de la casa, dos platazos en toda regla. El famoso gazpacho de fresas con arenques que tanto hemos practicado en casa y que queda en el olvido después de probar el original. Una maravilla. Y un excelso morcón ibérico acompañado de melón, mango y papaya.


Seguimos con unos chapulines, recién llegados de México, con salsa de chile chipotle, un maravilloso huevo y unos taquitos de jamón ibérico. Los insectos, algo difíciles para novatos en la entomofagia como nosotros, resultan agradables gracias al arrope de sus sabrosos acompañantes. Interesante y grata experiencia. Llegan entonces las tortillas mexicanas de trigo rellenas de sesos de cordero lechal y jitomates donde la delicada textura de la casquería se enfrenta con la crujiente cobertura mientras que los sabores se combinan llevando a las papilas gustativas al límite de la locura.


Por último probamos el plato menos sorprendente de la noche, aunque no por eso menos bueno. Un sashimi en el que el que prima el magnífico producto. Lapa sobre una delicada ensalada de mango, calamar muy bien tratado, ventresca de atún rojo de excelente calidad y un salmón del Ártico, que probablemente es el mejor que hemos tomado nunca. 


De postre un refrescante sorbete de fresa de intensa fruta y un chorrito de aguardiente. Para beber durante toda la comida el estupendo champagne Chartogne Taillet Sainte Anne, con el dulce un sorprendente Cuvée Cecilia de Finca Sandoval y como remate pequeñas golosinas como la piña emborrachada en mezcal y el mítico té moruno. Pues eso, que queremos repetir.

viernes, 17 de julio de 2015

Tofu con salsa picante



Volvemos hoy con una receta de tofu, un producto que mucha gente considera soso y que sin embargo, con los complementos adecuados puede resultar tan rico como sabroso. Hemos hecho una elaboración con pocos ingredientes en la que la base es una salsa japonesa con un punto picante que le da alegría, pero, por supuesto, se puede enriquecer añadiendo alguna verdura salteada al dente o algunos brotes. Y como acompañamiento lo ideal es el arroz blanco, pero también quedará bien con algunos tallarines o fideos, tanto de trigo como de arroz. 

Ingredientes 4 personas: 600 gr. de tofu firme, 150 gr. de gambas peladas, 2 dientes de ajo, 30 gr. de jengibre, 60 gr. de cebolleta, 400 ml. de dashi, 60 ml. de salsa de soja, 30 ml. de mirin, 1 cucharada de sake, 1 cucharada de agua, 3 guindillas y 1 cucharadita de fécula de patata. 

Cortamos el tofu en trozos de 1 cm. y hervimos en agua con sal durante un minuto. Escurrimos y reservamos.

Mezclamos bien el con la salsa de soja, el mirin, el azúcar y el sake. 

Picamos finamente el jengibre y el ajo y en rodajas la cebolleta. Los salteamos en una sartén con aceite neutro y cuando empiecen a dorarse incorporamos las guindillas, las gambas el tofu ya la mezcla de dashi. Dejamos hervir unos minutos, añadimos la fécula de patata disuelta en una cucharada de agua y servimos en cuanto espese la salsa.