jueves, 27 de noviembre de 2014

Píldoras de Placer: el Curso de Vinos Italianos… y ahora Franceses



Hace ya muchos meses que trajimos a esta sección el Curso de Vinos Italianos que ha impartido Juancho Asenjo en Enoteca Barolo. Casi un año después y tras recorrer toda Italia a través de sus vinos, lo volvemos traer encantados con la experiencia que nos ha dado la oportunidad de aprender mucho y catar etiquetas tremendamente especiales. Pero es que además esta aventura no queda aquí. De nuevo se alían Juancho y Barolo para ofrecer nada menos que 16 nuevas sesiones sobre vinos franceses, además de un futuro módulo especial sobre Champagne. Una nueva oportunidad de vivir y beber historia, cultura y placer.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Aromas de Tailandia. La despedida

 

Ha llegado el momento de la despedida. Habrá quien esté agotado de tanto viaje. No es nuestro caso. Seguiríamos ilimitadamente con esta aventura sin fecha de caducidad. Pero todo termina y nos quedan tan sólo unos cuantos viajes encadenados con el hogar como punto de destino. Mientras tanto, por supuesto, seguimos disfrutando de buena gastronomía, gentes entrañables y la belleza del lugar, entre aeropuerto y aeropuerto. 


Volvemos a Phuket con sólo unas pocas horas para disfrutar de un paseo por la playa Naiyang y un rápido almuerzo en uno de los bares de la zona. Agradable ensalada de calamares y unos ricos cangrejos guisados con verduras. ¡Cómo vamos a echar de menos estos sabores! Potencia, equilibrio, gusto. Tras esta breve parada volamos a Bangkok a pasar la última noche donde nos recibe intensas sensaciones de vuelta al lugar conocido que nos atrapa sin remisión.


Velada para callejear entre puestos con todo tipo de objetos y comida que con sus olores nos abre el apetito. Lo saciamos en un restaurante de aspecto humilde y auténtico, el Suda Bar. Allí saboreamos unas perfectas verduras salteadas y el canónico pad thai que nos llevaremos en la mochila del paladar. Y antes del descanso breve visita al peculiar y divertido bar de copas Cheap Charlies. Al día siguiente un aeropuerto en el que buscamos la calidez desayunando sopa de dim sum de gambas y decimos el hasta luego que prometemos cumplir.

martes, 25 de noviembre de 2014

Píldoras de Placer: el vino en Déjate Besar



Nos gusta el vino. Y nos gusta también en los locales nocturnos. Pero desgraciadamente en este país si no quieres tomarte un combinado de whisky, ron, vodka o ginebra, la única solución es beber cervezas, los refrescos o incluso el agua. Por eso estamos encantados con la nueva propuesta de la discoteca Déjate Besar, que desde ya ofrece todas las noche algunos vinos por copas. Probamos un digno verdejo, un correcto tinto de Toro o un adictivo riesling de Alsacia y nos alegramos de que el vino llegue a la noche. Ahora sólo esperamos que no se quede en anécdota, que se ponga de moda y que se extienda esta buena costumbre.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Bodega 1900. Muchas luces y alguna sombra




Hacía ya tiempo que le teníamos ganas a la Bodega 1900, proyecto de Albert Adrià que ya sobre el papel nos recordaba a ese Inopia con el que tanto disfrutamos. Una rápida visita a Barcelona fue la excusa y allí nos plantamos dispuestos a pasar un muy buen rato, algo que conseguimos sólo en parte. Buen ambiente, preciosa decoración y estupenda comida, sólo empañada por un servicio, que aunque esmerado, tuvo despistes que nos dejaron un sabor agridulce.


Se encuentra situado en la zona del Paralelo que acumula los exitosos negocios de los Adrià. Nada más traspasar su puerta ves que estás en un sitio especial. Se trata de una vermutería que recrea una clásica bodega con un cuidado interiorismo que mima cada detalle. Los azulejos, las mesas, la vajilla… absolutamente todo tiene su papel para hacer del lugar un encantador escenario.


Cuenta con una carta de apetecible picoteo y mucho vermut, como no podía ser de otra manera. Comenzamos con el vermut de la casa acompañado de la mítica y rica esferificación de aceituna, en esta ocasión con piparra. Seguimos con unas gustosas algas crujientes para abrir boca antes de uno de los platos de la noche: la caballa ahumada. Magnífica sencillez. Continuamos con unas sensacionales gambitas hervidas, simplemente hervidas y con un sabor impresionante.


La parte más golosa se hace realidad en los molletes. Excelente la versión del bocadillo de calamares, con una salsa picante adictiva. Y no se queda atrás el Rambla, un bollito de pan relleno de chicharrones y papada. Una bomba exquisita. Llega entonces la presa ibérica, tierna, sabrosa y en su punto. Terminamos con un ligero y original postre, el melón al vermut blanco, y acompañando con acierto toda la comida un agradable Torelló Rosé Brut Reserva 2010.


Nos dejamos en el tintero las navajas en escabeche blanco y los mini puerros en vinagreta que, a pesar de haberlos pedido, nunca llegaron a la mesa. Y qué decir de la ternera rubia gallega… tras explicar que queremos un plato que no vemos en la carta y que son unas finas lonchas de carne a modo de carpaccio, sólo conseguimos que nos ofrezcan el filete Nebrasca y el secreto. Más adelante vemos con asombro cómo sirven la famosa ternera en otras mesas. Detalles reparables que ensombrecen una comida por lo demás, llena de placeres.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Pizza de erizos de mar





Hace poco nos decía una amiga que había estado en Cerdeña y que había comido unas deliciosas pizzas de erizos de mar, típicas de la isla. Desde ese momento no nos lo podíamos quitar de la cabeza. Teníamos que reproducir esa maravilla en casa. No ha sido fácil conseguir recetas, pero finalmente Lai, un amigo sardo, nos la consiguió y después de algunas pruebas la hemos adaptado a nuestro gusto. El resultado es un plato facilísimo y de auténtico lujo. En esta ocasión no hemos conseguido erizos en el mercado y hemos utilizado unas buenas conservas, pero por supuesto, si los tenéis frescos, mucho mejor. 

Ingredientes 4 personas: 200 gr. de salsa de tomate casera, 250 gr. de mozzarella, 50 gr. de parmesano, 140 gr. carne de erizos de mar, 6 tomates cherry, 1 manojo de rúcula, ralladura de limón, 1 diente de ajo, 2 pimientos de cayena y orégano. Masa: 250 gr. de harina de fuerza, 125 ml. de agua, 15 gr. de levadura fresca, 1 cucharada de aceite, una cucharadita de sal.

Ponemos a calentar un poco de aceite de oliva, añadimos el ajo y antes de que se dore echamos la salsa de tomate, la cayena y el orégano. Dejamos hacer a fuego lento durante cinco minutos, retiramos el ajo y las cayenas y apartamos. 

Para hacer la masa mezclamos la harina con la sal, y el agua, añadimos la levadura, amasamos un poco, incorporamos el aceite y seguimos amasando durante unos diez minutos. Dejamos reposar una hora, volvemos a amasar y volvemos a dejar en reposo hasta que doble el volumen. Finalmente la estiramos hasta que quede una base bien fina y la cubrimos con el tomate. Calentamos el horno a la máxima potencia, horneamos durante 8 minutos, incorporamos la mozzarella bien escurrida, la carne de erizo y un poco de ralladura de limón, ponemos al horno 4 minutos más y servimos con los tomates cherry y la rúcula por encima.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Píldoras de Placer: el Día Universal del Niño



El año pasado intentamos poner nuestro granito de arena desde este blog haciendo un bocadillo que fuera una comida completa y equilibrada para un niño. Este año, de nuevo, nos piden ayuda para difundir este día tan especial y respondemos con gusto haciéndonos eco de las acciones que durante toda la jornada llevará a cabo la ONG Educo mediante un vídeo elaborado para la ocasión y a través del hastag #ponteenmilugar. Por un día dejamos aparcada la gastronomía y damos cabida a un tema que de verdad es importante: los derechos de los más pequeños.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Aromas de Tailandia. Phi Phi. EL PARAÍSO




Hoy toca navegar. Un destartalado ferry nos lleva a nuestro destino, que no es otro que las islas Phi Phi. En el puerto de Phi Phi Don nos espera otro barquito que nos llevará al hotel Outrigger, un conjunto de cabañas frente a la playa, remanso de paz y tranquilidad en plena naturaleza. Surcamos el mar mientras nos enamoramos de un agua de tonos irreales y de la selva que la ampara. Ya en nuestro destino, el consabido té de bienvenida y una frugal comida en el complejo hotelero. Aquí no hay grandes restaurantes y, sin embargo, la comida sigue a buen nivel.


Dim sum de gambas, refrescante ensalada de pomelo y una de esas peculiares tortillas, esponjosas y algo crujientes, que ya habíamos probado en Bangkok. Todo rico y gustoso aunque con los sabores algo suavizados para no asustar al turista. Tiempo de relajarse, tomar un baño y disfrutar de un buen daiquiri de sandía. 


Luego, paseo por un pequeño poblado cercano, con parada en unos de sus locales que se afanan por atraer a los visitantes. Elegimos con tino y disfrutamos de una feliz y auténtica comida callejera. Sensacionales gambas con pimienta y cangrejos con un curry con hecho con huevo, tan diferente como delicioso.


A continuación una noche de misteriosos sonidos y el amanecer que nos lleva a conocer maravillas paradisiacas, tras el consabido desayuno a base de arroz frito con verduras, fruta y té. Maravillosa la cercana isla Phi Phi Leh, con paisajes de belleza irreal, mares cálidos y transparentes, y coloridos peces que nos descubren que otro mundo es posible. Entre tanto, mucha y fresca fruta y un bizcocho de plátanos casero entre alegría de risas y futuro.


De nuevo en tierra tiempo para la última cena en la isla. De nuevo nos acercamos al pueblo donde esta vez nos decantamos por una reparadora sopa de pollo y otra, bien picante, de gambas, verduras y fideos de arroz. A la mañana siguiente, de nuevo el viaje en esas encantadoras barcas que adornan con suerte, un rápido desayuno a base de brochetas y arroz glutinoso y vuelta a Phuket. Allí continuará hasta casi terminar este viaje que se nos escapa entre los dedos, pero queda en el alma.